Cuanta belleza traes sin saberlo.

Mis sentidos ya acostumbrados a lo mismo de cada día, no esperaron nunca estremecerse con un alma de esas que se hallan casi extintas en este cruel y temerario mundo. Sus sencillos aspectos jamás te darían por advertido, que, al entrar en contacto con sus ojos y su cuerpo, estos tuvieran el poder de sumergirte… Sigue leyendo Cuanta belleza traes sin saberlo.